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Educación: La historia de las Tablets

Por Guillermo Molinari - Ex Viceministro de Gestión Pedagógica

Publicado: 2021-01-14

Mucho se viene hablando de la adquisición de 1’050,000 tablets que debieron ser entregadas tanto a estudiantes como docentes durante el periodo escolar 2020. 

Pero no es la primera vez que en los últimos 10 años estalla un escándalo en torno a la compra que hacen funcionarios de las instituciones públicas. En esta pandemia ya son decenas de denuncias de compras fantasmas, direccionadas y sobrevaloradas.

Todo esto lo venimos observando también, en el sector educación desde el 2016 en que la Fiscalía Especializada en Lavado de Activos investigo una serie de irregularidades en la compra de computadoras por el Ministerio de Educación, por un valor superior a los S/ 146 millones, que involucraba a la jefa de la Oficina General de Administración (OGA) Ruth Marina Vilca Tasayco, que antes fue responsable del Programa Nacional de Dotación de Materiales Educativos, en el que se habrían cometido los ilícitos, directora de Gestión de Recursos Educativos y asesora del despacho ministerial de ese portafolio, y se presentó en un informe en el programa periodístico Panorama.

Según Panorama, la funcionaria y el trabajador Frank Muro Tananta, que estaba bajo sus órdenes en el referido programa, iniciaron millonarias compras de computadoras a pequeñas empresas a través del sistema llamado convenio marco que permite la adquisición sin licitación pública. La UIF detectó irregularidades en la compra de computadoras para los colegios por un total de S/ 146’397,709 hecha por el Minedu. Parte de esos pagos, realizados en el 2015 y 2016, terminaron en cuentas de personas insolventes que habrían actuado como testaferros. De esta manera el 2 de diciembre del 2015, el Minedu compró S/ 44, 539,635 en computadoras a Z&Z, con sede en Chiclayo. Lo extraño es que, según las investigaciones, de ese monto S/ 976,184 terminaron en la cuenta bancaria de Muro Tananta, mientras que otros casi S/ 3, 000,000 en la de la empresa de su hermanastra Jessly Alva Tananta.

Sin respuesta. Según Panorama, el Minedu guardó silencio a sus interrogantes indicando que el ministro Jaime Saavedra estaba abocado al Foro de Apec. El silencio continuo, el diario La República pidió la versión del ministerio y el responsable de prensa quedó en indagar. Pese a la insistencia, luego no contestó las llamadas telefónicas.

Este fue uno de los motivos principales por lo que fue censurado el Ministro Saavedra en el parlamento y genero su salida del sector. A la fecha poco se sabe de los resultados de las denuncias en el poder judicial.

Ante la pandemia en abril 2020 se anunció la compra de 1´056,430 dispositivos móviles para los escolares por un monto que ascendía a S/930 millones, que formaban parte de la estrategia de cierre de brecha digital, cabe recordar que el ministro de Educación, Martín Benavides, aseguró que la distribución se iniciaría a fines de julio y culminaría a finales de setiembre 2020.

Trascurrido tres meses, no había una sola tablet y lo más dramático: se anuló el proceso de compra porque la empresa “seleccionada” falseó información por lo que no logró conseguir la carta fianza, pero además se afirmó que 52,835 docentes de secundaria de la IE focalizadas estaban recibiendo capacitación.

El 29 de julio, como se recuerda, el Minedu anuló la compra de las tabletas, cargadores solares y planes de datos para los estudiantes de “Aprendo en casa”, ese día, el ministro de Educación Martín Benavides recorrió diversos medios de comunicación para culpar únicamente a Topsale de la fallida compra del 1 millón 56 mil tabletas de la marca Lenovo. Benavides no hizo ningún mea culpa. Y los periodistas tampoco se lo pidieron.

Esta compra fallida, sin embargo, derivó en la renuncia de la entonces jefa de la Dirección de Gestión de Recursos Educativos del Minedu, Sandra Cárdenas. Con la salida de Cárdenas, el Minedu inició “El plan b”. Esto es: convocar a un nuevo proceso de licitación, buscar directamente a empresas fabricantes de tabletas y solicitar cotizaciones para –vía compra directa– elegir empresas que pudieran conseguir las mejores tabletas, en el menor tiempo posible y al menor costo.

De inmediato los funcionarios del MINEDU convocaron a ocho compañías: AOC, Samsung, Lenovo, Huawei, Dell, Panasonic, Positivo BGH y JP.IK. A la par, también pidieron cotizaciones a tres distribuidores locales, conocidos en el mercado tecnológico como “Integradores”, ya que suelen hacer de vínculo entre los fabricantes extranjeros y los representantes de marca en el Perú. Las distribuidoras a las que el Minedu les pidió directamente cotización fueron el Grupo Deltron SA, Máxima Internacional SA e Ingram Micro SAC.

De la trayectoria de las empresas ganadoras tenemos que, Máxima Internacional había participado en el proceso anterior, pero perdió ante Topsale. Deltron, por su parte, recién había entrado a la puja y se hizo de ella pese a estar involucrado en una investigación. Entre el 2015 y el 2018, durante la gestión del exministro Jaime Saavedra, Deltron y su socia Edusoft LTD ganaron tres licitaciones para la entrega de material educativo en el marco del programa “Perú país bilingüe al 2021”. El material, según denuncias de un grupo de docentes, presentaba fallas tipográficas y gramaticales, y costó en total más de S/ 174 millones al Minedu. El caso llegó hasta la Comisión de Educación, pero quedó detenido con la disolución del Congreso.

En el 2007 la proveedora Deltron también fue investigada por la compra sobrevalorada de computadoras que se hizo durante la gestión del ex gobernador regional del Callao, Rogelio Canches Guzmán. Un dato relevante sobre Deltron es que fue socia de Topsale, la polémica empresa que ganó la fallida primera licitación de las tabletas. Deltron y Topsale mantienen vínculos comerciales, y muestra de ello es una serie de fotografías donde los propios empleados de Topsale celebran que el Grupo Deltron sea su “mayorista de valor”.

En el mes de octubre 2020 la Contraloría emitió un nuevo informe sobre la millonaria compra de tabletas del programa “Aprendo en casa”. El documento se centró en la adquisición de los paneles solares que ayudarían a cargar las tabletas de los estudiantes que viven en zonas remotas del Perú. La Contraloría advierte en el informe que el Ministerio de Educación ha dejado de darles información sobre la licitación. La falta de transparencia, sin duda, produce desconfianza, sobre todo si la primera compra de tabletas estuvo plagada de irregularidades.

La nueva adquisición alcanzo el valor de S/.525 millones, donde resultaron ganadoras dos empresas: TPV Perú SAC y el consorcio conformado por el Grupo Deltron y Máxima Internacional. El ministro Benavides siempre anuncio que la distribución comenzaría en setiembre, lo que se inició a finales de noviembre con las entregas retrasadas de los proveedores y con el apoyo para la distribución del trasporte de las Fuerzas Armadas.

En los últimos informes de Contraloría realizados entre el 23 y 27 de noviembre 2020 sobre los dispositivos entregados se encuentran frases recurrentes como las siguientes: “No acceden los aplicativos”, “No tienen instalados el aplicativo” y “No utiliza la tableta”.

La página “El foco” contacto con los familiares de los escolares que recibieron las tablets y recibieron las siguientes respuestas: “El servicio de internet no permite acceder a los contenidos de Aprendo en casa”, “De nada sirven las tabletas para mis hijos no vino ni con internet ni con chip. Sino tiene eso con que van a estudiar”, “Devolvimos las tabletas la semana pasada. Nunca tuvimos internet” y finalmente los inspectores de Contraloría encontraron en la provincia de Sandia, que los dispositivos de 35 estudiantes no pudieron acceder a las tablets porque estos no tenían instalados los contenidos de aprendo en casa o se encontraban bloqueadas. Ni que decir que aún no se sabe cuándo llegaran los cargadores solares que en el camino han cambiado de marca SCOPE modelo SC5002 a otros de marca MAODI modelo S30 siendo estos de menor gama.

Asi están las cosas en el sector Educación, donde las esperanzas y expectativas de padres de familia y estudiantes se ven nuevamente frustradas, donde los docentes y directivos se enfrentan nuevamente con las incertidumbres de siempre, sin saber si contaran o no con los recursos necesarios para el nuevo año escolar. La actual gestión debe tomar de inmediato cartas en el asunto si de verdad queremos comenzar bien el periodo 2021, en los más vulnerables, en las zonas rurales más lejanas en aquellos lugares que durante todo el año 2020 no han recibido una sola clase.


Escrito por

Alejandra Martinez

Periodista egresada de la PUCP con experiencia en periodismo digital en temas de política y economía


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